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10 consejos para quemar MÁS grasa corriendo en cinta

10 consejos para quemar MÁS grasa corriendo en cinta
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Todos sabemos que el mejor método para perder peso es correr en cinta. No hay más. Por su simplicidad y el tipo de ejercicio que ejecutamos, la cinta de correr es la mejor elección para librarte de esos kilos de sobra. Tal vez hace tiempo que ya lo sabias y ya llevas varios meses añadiendo, a tu rutina diaria, unos minutos de carrera continua. Mas, por algún inexplicable motivo, no estás obteniendo  resultados… ¿Por qué razón?

Si bien cada caso sea especial y cada uno tenga un metabolismo distinto, me atrevo a decir que tu problema está en de qué manera corres en la cinta. Ten en cuenta que, cuando buscas un objetivo fitness en concreto, debes poner especial atención a todos los detalles para lograr tus propósitos. A continuación te presentamos diez trucos indispensables para perder peso usando la cinta de correr.

1. Céntrate en el movimiento de brazos

Aunque no te lo creas, los brazos tienen un papel esencial cuando corres. Si aprendes a hacer un buen movimiento de brazos conseguirás aumentar los beneficios de la carrera. Los brazos dirigen la coordinación del leño inferior con el superior con lo que un correcto braceo te asistirá a implicar más músculos del cuerpo y, por lo tanto, a gastar más calorías. Lo mejor es balancearlos de delante hacia detrás sin cruzar ni inclinar. Debes mantener un ángulo de 90 grados y desplazar los codos en paralelo a la dirección que se avanza. En lo que se refiere a los hombros, manténlos relajados, sin contraerlos y sin ocultar la cabeza dentro de ellos… Si hasta ahora no te habías planteado el braceo, debo pedirte excusas pues tras haber leído todo esto, tu manera de correr va a cambiar por completo.

2. Date unos minutos de restauración

Si eres de los que acaban el entrenamiento en la cinta de un salto esto puede interesarte. Terminar la rutina de cuajo, sin dejar que los músculos se recobren poco a poco, puede provocar lesiones graves y frenar la recuperación de tu cuerpo. En cambio, acabar el entrenamiento bajando la intensidad de carrera de manera progresiva es mucho más natural, seguro y, fuerzas que el cuerpo trabaje más, añadiendo más minutos a la sesión quema grasas, según David Siik, profesor de running. Ten en cuenta que el cuerpo comienza a abrasar grasa tras los primeros 17 minutos de cardio, con lo que cuanto más extiendas tu sesión, más grasa quemarás.

3. Olvídate de las pesas

Si te centras en perder peso, no pienses en correr con pesas. Eso sólo te va a hacer correr de manera más artificial y no podrás concentrarte en la carrera. Si olvidas las pesas, correrás más rápido, más fuerte y más tiempo. Ten en cuenta que una sesión en cinta bien hecha debe dejarte sin aliento. Si después de tu sesión sientes que podrías incorporar pesas a tu rutina, quiere decir que no has trabajado con el nivel de intensidad requerido.

4. Usa la inclinación de la cinta de correr

Correr sobre una pista inclinada es una genial manera para acrecentar la intensidad de tu entrenamiento. Un mayor esfuerzo implica un mayor número de pulsaciones por minuto, lo que se traduce, de forma automática, con quemar más calorías. Este género de adiestramientos son muy recomendables si piensas en tener una sesión prolongada por el hecho de que la inclinación reduce la presión sobre las rodillas. Lo mejor es ir cambiando, durante el entrenamiento, diferentes grados de inclinación.

5. Es más importante la intensidad que el número de quilómetros

Correr en cinta nos permite concentrarnos en la técnica y precisión de la carrera. Por eso, cuando corras en cinta debes buscar la calidad del adiestramiento y no obsesionarte con la distancia recorrida.

6. Trabaja en intervalos

Correr a intervalos es mucho más eficaz que las carreras de larga duración. Además de quemar más calorías, conseguirás minimizar el impacto que padecen las rodillas y tobillos. Procura correr a intervalos de alta intensidad combinados con carrera continua de baja intensidad. Con este modelo de entrenamientos lograrás robustecer el core y pelear la grasa abdominal.

7. Aumenta progresivamente la velocidad

Ir incrementando gradualmente la velocidad te asistirá a aumentar el nivel de exigencia de la sesión. En el momento de abrasar calorías, la clave son las pulsaciones por minuto. Con mayor número de pulsaciones, más calorías se queman. Cuando tienes la suficiente forma física para soportar un ritmo de carrera determinado, tus pulsaciones asimismo se habituan y acaban haciendo menos esfuerzo para soportar el nivel. De ahí que te animo a que escapes siempre de tu zona de confort.

8. Cambia tu rutina

Entre los mayores riesgos que se presentan cuando realizas el cardio es caer en la rutina. De ahí que, debes intentar introducir  variantes para no aburrirte en tu entrenamiento cada día. Recuerda que si haces esto es por el hecho de que te gusta.

9. Haz circuitos

No hay ninguna razón que fuerce a separar adiestramientos de cardio y adiestramientos de musculación. Son de forma perfecta compatibles y, combinados, multiplican poderosamente sus resultados. Si ya sigues una rutina de musculación en el gimnasio, puedes utilizar los descansos entre cada serie para caminar en cinta. Así, mantendrás la intensidad y el nivel de pulsaciones durante toda la sesión.

10. Corre con música

No desvelo ningún gran secreto si afirmo que la motivación es esencial para ser constante en el gym. De ahí que, tienes que gozar de tu plan fitness. Una buena forma para lograrlo puede ser percibir música durante la sesión. Además de distraerte, te asistirá a proseguir un ritmo constante. Está comprobado que, cuando corremos y escuchamos música a la vez, tendemos a sincronizar el ritmo de la carrera con el ritmo de la música.