¿Qué son los ejercicios de propiocepción?

La propiocepción es una capacidad que posee el cuerpo humano, en el que se emiten las señales que permiten a nuestro cerebro, captar las diferentes extremidades y su comportamiento, se puede decir que es la percepción de la postura corporal en interacción con el ambiente o los espacios que lo rodeen.

Gracias a la propiocepción, nuestro cuerpo es capaz de detectar la cercanía de los objetos, así como el movimiento de las articulaciones y la posición que esta tenga, con esto se logra el equilibrio y la coordinación de nuestros movimientos.

Ejercicios de propiocepción

Los ejercicios de propiocepción son aquellos que permiten entrenar nuestro equilibrio y coordinación corporal, a menudo se realizan sobre plataformas o superficies inestables, en los que se fortalece la musculatura y las extremidades, así mismo ayuda a fortalecer las articulaciones, como rodillas o tobillos.

Para realizar ejercicios de propiocepción es importante comenzar con ejercicios de baja dificultad, con los que se pueda ir entrenando poco a poco el equilibrio, hasta llegar a los ejercicios de mayor dificultad, en los que se requiere un aumento de la destreza corporal.

Aunque en un comienzo se pueden realizar estos ejercicios sin ayuda de ningún equipo o material, a medida que se avanza y se logra aumentar la destreza y equilibrio, se deben usar diferentes accesorios que permitan elevar la dificultad del entrenamiento, estos equipos pueden ser: Bosu, balanceboard, t-bow, fitball o un balón medicinal.

¿Cuáles son los ejercicios de propiocepción?

Ejercicio con Bosu

Este accesorio o equipo debe apoyarse en el suelo, al comienzo del entrenamiento se puede apoyar el mismo sobre una superficie fija, con la que se pueda ganar mayor estabilidad y equilibrio, una vez que se domine la postura, puede proceder a apoyar el bosu en una superficie inestable para mayor dificultad.

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¿Cómo usar el bosu?

De forma horizontal y en posición de flexión

Este equipo debe apoyarse al suelo, y una vez allí podrás ponerte boca abajo, en posición horizontal, estabilizando la punta de los pies como si se fueras a realizar una flexión tradicional, las manos deben ir apoyadas en el bosu.

En este ejercicio se debe apoyar una mano y luego otra, al igual que las piernas, alternando el apoyo de una pierna y luego la otra para generar mayor dificultad, una recomendación adicional es la de mantener los ojos cerrados, pues así se trabaja y mejora la percepción y el equilibrio, los ejercicios en esta posición boca abajo pueden ser en sesiones de 30 segundos o de 1 minuto dependiendo de la resistencia de la persona.

En posición vertical

Los ejercicios de propiocepción pueden realizarse de diferentes maneras, aunque no se tengan materiales, existen ejercicios de equilibrio que ayudan a fortalecer las extremidades, crear mejor resistencia y mejorar la percepción y equilibrio.

El bosu es uno de los accesorios que puede usarse de diferentes maneras, en posición vertical podría apoyar un pie en él, procurando que la pierna este flexionada, tal y como si fueras a realizar una zancada, la idea es que se mantenga el equilibrio mientras se flexiona lo más posible la pierna que está en apoyo al suelo, usando de soporte solo la punta del pie.

Es importante mantener la postura del tronco recto, si se quiere se puede usar los brazos para ganar mayor equilibrio, sosteniendo estos a los costados o mirando hacia el frente.

Parado sobre el bosu

De pie sobre el bosu también se puede tratar de hacer una especie de sentadilla, en la que se mantenga el equilibrio durante unos 30 segundos, a medida que se hagan repeticiones se pueden añadir más segundos de resistencia, tratando de mantener el troco recto en todo momento

Los brazos pueden servir de ayuda para mantener el equilibrio, elevando estos hacia el frente, incluso puedes alternar el apoyo de las piernas, equilibrándote con una sola, el ejercicio consiste en mantener el equilibrio, y aunque parezca sencillo, requiere de mucha resistencia, por eso se recomienda que se inicien los ejercicios de propiocepción de forma básica, sobre superficies estables.

Beneficios de los ejercicios de propiocepción

Este tipo de ejercicios ayudan a evitar lesiones, pues al trabajar el equilibrio y la percepción de las extremidades, se fortalece la capacidad de reacción en nuestro cuerpo, evitando caídas, o ayudando en algún proceso de recuperación por alguna lesión.

Por otro lado, el rendimiento va en aumento cuando se realizan ejercicios de propiocepción, ya que estos ayudan a crear más resistencia y mejorar nuestros reflejos, ganando mejor agilidad para realizar otro tipo de entrenamientos.

Con estos ejercicios se puede ejercitar el sentido de percepción, permitiendo que reaccionemos de forma rápida ante señales visuales o incluso auditivas, mejorando nuestra capacidad para orientarnos.

 

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