La sobrecarga muscular: un enemigo silencioso en nuestras vidas

En la vida agitada y cotidiana de hoy los movimientos bruscos están a la orden del día. Nos movemos con prisa para ir al trabajo, a una entidad bancaria, la universidad; También en el hogar se realizan tareas que requieren de esfuerzos físicos.

Es normar ver por las grandes avenidas, parques o espacios abiertos a un buen número de personas realizando ejercicios de cualquier estilo: caminatas, bailoterapias, aeróbic, maratones… El gimnasio es otro espacio visitado hoy día para los que buscan asesorías especializadas en distintos ejercicios con equipos de última generación.

Sea en el ambiente o espacio en que hagamos vida laboral, doméstica o deportiva puede estar presente una sobrecarga muscular. Por pequeña que sea la molestia que se sienta, es importante prestarle atención: no dejarla pasar porque se puede convertir en un problema serio y en una lesión mayor.

¿Qué es una sobrecarga muscular?

La ciencia médica considera a una sobrecarga muscular a un encogimiento, (como un calambre), involuntaria y continuada de las fibras musculares. Esta puede aparecer por un mal movimiento al momento de realizar actividades deportivas o en la ejecución de un mal movimiento en la cotidianidad.

Ante la presencia de una sobrecarga muscular es normal que exista dolor cuando se le presiona o se intenta ejercitar al área afectada. El músculo modifica su forma y textura: se pone duro en toda su amplitud. Se origina lo que la medicina llama una hipertonía, donde el tono de los músculos esqueléticos es mayor a lo natural.

La hipertonía no debe considerarse como una enfermedad: es el resultado de muchas razones o señales a considerar. Cuando un músculo está en reposo exhibe un ligero grado de contracción, que lo hace distinta a la tensión de uno totalmente contraído o con flacidez tota.

Lesiones que pueden surgir de sobrecarga muscular

De una sobrecarga muscular puedes surgir situaciones un poco más complicadas como una tendinitis, roturas fibrilares, contracturas  o una fascitir plantar, conocida de forma común como dolor en el talón. Se produce por la inflamación de una banda gruesa del tejido que cubre la planta del pie y tiene relación con el hueso del talón y con los dedos del pie.

Cómo prevenir una sobrecarga muscular

En el portal www.fisiocasadonajera.com, se detallan algunos consejos que son útiles para evitar una sobrecarga muscular. Estas recomendaciones están pensadas para quienes realizan ejercicios o entrenamientos físicos periódicamente:

  1. Después de cada entrenamiento o actividad física es recomendable realizar estiramientos una rutina de estiramientos; esto ayuda a reducir el cansancio en muscular
  2. No todas las personas tienen el mismo ritmo y nivel físico para un entrenamiento. Por lo que es importante acomodar el entrenamiento adecuado para cada quien y evitar el sobre entrenamiento. Esta tarea la debe organizar una persona experimentada y calificada.
  3. El descanso es importante cuando se está realizando una rutina de ejercicios.
  4. Otro elemento a considerar en el consumo de agua. Un cuerpo hidratado cuenta con los nutrientes necesarios para una buena rutina de ejercicios.
  5. Los masajes son un buen consejo. Estos deben ser aplicados por personal calificado. Una fisioterapia regular ayudará en el estiramiento en la descarga muscular.
  6. Descansar a diario ayuda mucho para que las contracciones musculares no se presenten. Es importante que una vez por semana no se realice actividad física: los músculos deben descansar totalmente.
  7. Una alimentación balanceada y planificada de acuerdo a la actividad física será un buen soporte para evitar problemas musculares

Fisioterapias la alternativa para una sobrecarga muscular

Los grupos musculares, en donde es más frecuente la sobrecarga muscular,  son los de la parte superior. Hablamos de brazos, cuello y hombro. Le siguen los de la zona media, cadera y espalda y luego las extremidades inferiores.

Acudir a fisioterapias es vital para evitar o sobreponerse de una lesión. Los masajes pueden ser de gran ayuda para desinflamar los músculos: ayudan a eliminar ácido láctico, relajar la zona e ir recuperándola.

Hay quienes recomiendan utilizar calor en la parte lesionada con el propósito de desbloquear la sobrecarga. Pero esta práctica no tiene el respaldo de la mayoría de los especialistas. Alegan en su contra que si el calor es solo superficial no tiene ningún efecto en el músculo afectado.

¿Se pueden tomar relajantes musculares con una  sobrecarga muscular?

El consumo de medicamentos ante la presencia de una sobrecarga muscular es una decisión médica. Los especialistas, después de analizar cada caso y si lo consideran pertinente, podrán recetar algún medicamento.

Lo que está contraindicado es acudir al botiquín de los primeros auxilios cada vez que se presente una lesión muscular. Es probable que haya funcionado una vez: se alivió el dolor rápido. Eso mitigar la consecuencia pero no la causa.

Existen fármacos que pueden traer consigo consecuencias como alteración del sistema nervioso: producen una relajación total de todo el cuerpo, incluyendo la parte afectada. Cuando pasa el efecto, se mantiene el dolor y la molestia.

No todos los pacientes soportar los relajantes musculares igual. El vómito y los mareos se pueden presentar; también la somnolencia e incluso la pérdida de la realidad. Es conveniente que sean los expertos quienes le digan si debe o no consumirlos

La medicina natural para la sobrecarga muscular

Existen opciones que pueden ayudar a recuperarse de una sobrecarga muscular. La medicina natural cuenta con alternativas para estos casos. Sin restarle importancia a las fisioterapias y al descanso, puede hacer uso de plantas que tienen propiedades importantes para relajar los músculos atrofiados sin mayores consecuencias.

Lo recomendable es que sea una persona  experta en medicina natural quien le sugiera que tipo de planta. Acá algunas sugerencias:

  1. Lavanda: Es uno de los relajantes musculares de origen natural más eficaces. Un baño caliente con unas gotas de su aceite esencial,  es de gran ayuda.
  2. Valeriana: Tiene actividad relajante y antiespasmódica sobre la musculatura; puede ayudar a tratar las contracturas.
  3. Harpagofito: Es reconocida por sus cualidades analgésicas y antiinflamatorias.
  4. Romero. Es una planta saludable, que ayuda a relajar los músculos. Con su aceite se pueden realizar masajes en la zona afectada.

 

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